miércoles, 26 de agosto de 2009

El estado vibracional

Llevo bastante tiempo con este blog paralizado por algunas circunstancias personales. Ya era hora, aquí me tenéis de nuevo, con un tema bastante interesante, la práctica de la movilización de las energías.

Lo primero que debemos saber es que nuestras energías son nuestras y podemos hacer con ellas lo que deseemos… moverlas, regalarlas o absorberlas del exterior. Tienen diferentes frecuencias de vibraciones según el momento… Si nos encontramos bloqueados, por estar viviendo situaciones estresantes, traumáticas o ante cualquier enfermedad, nuestras energías están como estancadas, se detienen, no fluyen como deberían hacerlo y esto acarrea más conflicto en nuestras vidas, más enfermedades, más momentos malos. No será igual la frecuencia en que vibran las energías de un asesino, por ejemplo, que la vibración sana de una persona con pensamientos positivos y con una “cosmoética” intachable.

La energía que rodea e interactúa con nosotros, es decir, la propia, podemos moverlas por nuestra voluntad, al igual que podemos, y esto no es cuestionado por nadie, mover un dedo o guiñar un ojo. De hecho, esas energías son sacudidas continuamente y en muchas ocasiones sin percibirlas. Habrá personas que al leer esto que escribo ahora, duden que esto pueda ocurrir, pero está científicamente probado que las energías existen y rodea, atraviesa e impregna nuestro cuerpo físico.

Yo misma he practicado mucho en otra época con mis energías y puedo asegurar que funciona. El hecho de escribir este texto me sirve de excusa para retomar lo que dejé a medias. Tuve experiencias que ya he contado y muchas que iré contando con el tiempo que escribí en diferentes cuadernos para no olvidarlas.

¿Cómo movilizar las energías llegando a un estado de vibración en el que las lleguemos a sentir? La práctica de un ejercicio muy sencillo y la constancia harán que adquiramos la capacidad de sentir nuestras propias energías e incluso la de las personas que nos acompañan.

Practicaremos a diario el E.V. (Estado Vibracional), que es el movimiento de las energías del cuerpo a voluntad, desde la coronilla hasta los pies y desde los pies a la cabeza en un círculo cerrado sin fin, cada vez más rápido hasta sentir unas sensaciones bastante comunes: hormigueos, pequeñas corrientes eléctricas muy agradables, abombamiento del cuerpo, frío, calor, bienestar general, paz y relajación, entre otras, según cada persona. Muchos de vosotros, en ocasiones, habréis tenido un estado vibracional durante el sueño de manera involuntaria, que os ha hecho salir del cuerpo sin que seáis concientes de ello. Muchos también habrán tenido la sensación de haber caído de la cama “en sueños”, no es más que una descoincidencia de los cuerpos causado por un estado vibracional repentino.

El estado vibracional voluntario, tras mucha práctica, puede ser la mejor técnica para salir del cuerpo físico y viajar al astral, doy fe de ello, pero sobre todo nos protegerá de la intrusión de energías de conciencias enfermas o simplemente nos ayudará a desbloquear cualquier parte de nuestro cuerpo.

domingo, 22 de marzo de 2009

Desarrollando la glándula pineal para salir del cuerpo físico


Quiero comenzar a escribir en este blog mis experiencias relacionadas con sueños y salidas fuera del cuerpo, también llamados viajes astrales. Por circunstancias muy personales hace bastante tiempo que no tengo este tipo de experiencias, al menos de forma periódica, pero reescribirlas en este blog me servirán para reavivarlas ( y también revivirlas) y mantenerme en contacto de nuevo con este mundo que me apasiona desde la infancia.
Para abordar esta nueva serie de entradas hablaré de algo que descubrí hace muchos años, buscando técnicas para encontrar respuestas a lo que me ocurría con frecuencia desde bien pequeña. Descubrí una técnica, que usaba mucho en los años 90 y que me dio muy buen resultado, la descubrí en un librito sobre El Método Silva de Control Mental, bastante básico. Se trataba de cerrar los ojos en posición horizontal, dirigiéndolos hacia atrás lo más posible, como mirando hacia la frente, pero sin separar los párpados, en un ángulo de 20 grados. Esto induce el nivel ALFA, período en el que la conciencia y el cuerpo físico están en reposo total, pero en VIGILIA. Período en el que solemos tener experiencias oníricas muy claras pero a la vez fantasiosas y desordenadas si no estamos totalmente lúcidos, es el llamado período de “hipnagogia”. Con este simple ejercicio se puede desarrollar la Glándula Pineal, llamada técnicamente Epífisis o en el argot más espiritual "tercer ojo". Está situada en el techo del
diencéfalo, entre los tubérculos cuadrigéminos craneales, en la denominada fosa pineal. Si observamos la fotografía que adjunto sabremos exactamente dónde está ubicada. Esta glándula se activa y produce melatonina cuando no hay luz. Mide unos 5 mm de diámetro. La Melatonina regula el sueño y fortalece el sistema inmunológico, con lo cual desarrollarla es importante para poder tener experiencias lúcidas y descansar a la vez, objetivo importante para cualquier proyector en potencia.
Hace bastante tiempo que no practico salidas fuera del cuerpo ni siquiera trabajo con mis energías. Este blog nació precisamente para motivarme a continuar con lo que hasta sólo hace 2 años era algo que hacía con relativa frecuencia, aunque no con la facilidad que yo habría deseado. Al menos era constante y eso es a lo que aspiro actualmente, después de pasar por un bache existencial bastante profundo.
Como últimamente me encuentro con personas con las que he podido comentar estas experiencias, y parece que mi mente comienza a saturarse con estos temas, que es otro objetivo importante para mantenerte motivado en algo que te apasiona, hace sólo dos días tuve una experiencia fuera del cuerpo que quiero contar ahora… Es mi última experiencia y por tanto el principio de muchas, éste es al menos mi deseo.
Ha sido el puente del día del padre y por tanto uno de los días me he quedado en casa tranquilamente. Como no debía madrugar, aproveché para quedarme más tiempo en cama, relajada. Después de horas en posición horizontal y en decúbito dorsal, como suelo dormir siempre, cambié la postura y me puse del lado derecho. Estaba bastante relajada, no profundamente dormida, sólo muy relajada, con lo cual decidí que iba a practicar la movilización de energía, el circuito cerrado de energía, que ya explicaré en otro momento. De pronto, bastante pronto diría yo para el tiempo que llevo sin practicar, comencé a sentir un zumbido muy característico en mi cabeza, el preámbulo de que podía salir de mi cuerpo en cualquier momento, en cuanto me diera la orden. Esperé unos segundos porque quería mantener ese zumbido e incluso ampliarlo. Decidí que ya era suficiente y me ordené salir del cuerpo. Tan sencillo como eso, comencé a salir por las manos, elevé mis “paramanos” o manos astrales, y después, como si de un pellejo o piel se tratase, se desprendió el resto del cuerpo astral, hasta quedar fuera por completo. Quedé a los pies de la cama y me ordené viajar fuera del lugar donde estaba ahora. Pensé en la casa de mis padres y allí me vi de inmediato, rodeada de personas muy familiares (incluso mi padre fallecido hace algo más de un año). Entre las personas que allí había estaban algunos de mis alumnos pequeños, niños de unos 7 u 8 años (trabajo con niños de entre 3 y 12 años). Uno de mis alumnos, con grandes problemas de comprensión en esta vida, me hablaba en un idioma que no alcanzaba a reconocer, parecía que nadie de los que allí estaban podíamos entenderle, pero a mí me pareció extraño, ya que cuando estás fuera del cuerpo puedes entender todo lo que te comunican, ya que se desarrolla la telepatía al instante, hables con quien hables. Volví al poco tiempo a mi cuerpo físico, pero manteniendo el estado del principio, así que volví a salir de inmediato. Ahora sobrevolaba el pueblo de mi infancia, un pueblo andaluz de la provincia de Sevilla, donde está ubicada la casa de mis padres. De vez en cuando bajaba a unos metros del suelo, pero no quería mantenerme allí y me impulsaba con el pensamiento. Experimentaba el vuelo, disfrutando de él, ya que hacía mucho tiempo que no lo hacía. Abajo, en el pueblo, parecía que estuvieran celebrando una fiesta popular por todo lo alto, muchos disfraces, mucho color. Muñecos con cabezas extrañas y grotescas deambulaban por el pueblo y el ruido de música lo amenizaba todo. Me pareció estruendoso y molesto y una fiesta medio religiosa y pagana, algo que suele practicarse para mi gusto en las fiestas andaluzas. Recuérdese la Semana Santa cómo es vivida allí y tendrán la ilustración perfecta de lo que digo. Me acerqué a un muro que estaba decorado con relieves muy religiosos, algo como una cabeza de un animal salvaje, un león, al menos a mí me pareció que aquello era religión y no adorno festivo sin más, y comencé a enviarle energía a través de mis manos (“paramanos” o manos astrales). El león ha sido utilizado como símbolo en muchas religiones. Estuve un rato exteriorizando energía hacia aquel relieve
de la pared como si nada. Con aquel hecho lo que yo deseaba era enviar energía de la buena a todos los condicionamientos religiosos que allí abundaban. La consecuencia me pilló por sorpresa pero me encantó, porque sentí que mis energías habían llegado de todas formas a aquella imagen y algo había cambiado.
No recuerdo más de esta experiencia y entono un
mea culpa por ello, ya que he tardado dos días en narrarlo, cuando lo habitual y recomendado es escribirlo inmediatamente después de haberlo experimentado, puesto que está más fresco y se rememora mejor. Tampoco estaba muy lúcida durante la experiencia porque no practico demasiado y por ello también me censuro.
Me siento contenta y satisfecha puesto que ha sido mi primera experiencia tras un largo período de sequía evolutiva. Espero con ganas las próximas y poder contarlas con la misma ilusión. De todas formas comenzaré, como dije ya, a reescribir muchas de las que tengo escritas en cuadernos, las más interesantes, quizás.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Vamos a comenzar a contar verdades


Llevo ya un tiempo queriendo reescribir las múltiples experiencias que he tenido durante mis estados alterados de conciencia, ya sea en sueños, experiencias fuera del cuerpo o simplemente en cualquier momento del día observando el comportamiento de mis energías. Llevo años escribiendo en cuadernos estas experiencias y ahora me aventuro a pasarlas a limpio, con el único fin de que salgan a la luz y poder compartirlas con todos los que estén interesados en mantener un estrecho contacto con otras dimensiones y de saturar sus mentes con ellas.

sábado, 28 de febrero de 2009




Hola comentarista anónimo:



Me dices repetidamente que la foto que adorna este blog debería estar en posición vertical, pero, aparte de no encontrar el modo de hacerlo, la impresión que yo quería trasladar a todos los que la están viendo es la de observar a una niña volando...y eso está logrado desde esta posición.



Gracias de todas formas por tu apreciación y tus comentarios a casi todas mis entradas.

viernes, 30 de enero de 2009




domingo, 25 de enero de 2009

Experiencias cercanas a la muerte

Escuchaba lo que decían las enfermeras y sin más se me pasó todo el dolor, de repente escuché a mi madre que estaba en la habitación llamándome con un tono de gran preocupación, intenté girar mi cabeza para indicarla que estaba bien y que ya no me dolía nada; a todo esto seguía escuchando todo con gran claridad pero con eco, y de repente empecé a tener una sensación de túnel y como si la salida estuviera hacia mi conducto auditivo externo, en el momento en el que sentí el túnel estaba como flotando dentro de él, intenté sentir mis manos y analicé la situación y pensé lo siguiente: primero, me encuentro sin dolor; segundo, escucho con eco; tercero, tengo sensación de túnel ... ¿¿¿estaré muerta??. Empecé a notar que me alejaba de la salida del tunel muy lentamente. Me asusté muchísimo y me puse muy nerviosa y empecé a decirme a mi misma: "espabila, despierta, vamos", intentando revolverme y moverme para no alejarme más. De repente, noté que salía a gran velocidad de aquel túnel recuperando de golpe todas mis funciones vitales, vista, oído, tacto... " ( Una de las cientos de experiencias contadas por personas que han estado cercanas a la muerte).

Las experiencias cercanas a la muerte ( ECM ) son supuestas percepciones del entorno narradas por personas que han estado a punto de morir o que han pasado por una muerte clínica y han sobrevivido. Hay cientos de testimonios de estos hechos y podrían suceder aproximadamente a una de cada cinco personas que superan una muerte clínica.
Dicen que aquellas personas que han estado en este trance y han vuelto, regresan portando una experiencia única que cambia sus vidas para siempre, cambian la percepción que tienen de la muerte y de la vida que han llevado hasta entonces. Muchos comienzan una vida nueva, lejana a la que habían tenido, comienzan a buscar, a investigar el origen de la vida, indagar en la programación que tienen asignada. Al menos se hacen preguntas que antes de esa experiencia ni se habían planteado.

Se pueden encontrar referencias en textos bíblicos, en el Libro de los Muertos (tibetano). En la actualidad los estudios y libros más conocidos sobre este fenómeno fueron escritos por el doctor Raymod Moody.

Incluso los niños, seres humanos sin condicionamientos de ningún tipo, que han sufrido una ECM, relatan los mismos hechos. En una experiencia cercana a la muerte se producen varias fases o etapas. La gran mayoría de los que han pasado por este trance describen de manera muy parecida algunos de los pasos siguientes, pasos que no tienen que darse en su totalidad:
1.- Flotan sobre su cuerpo físico, observando todo el acontecimiento y perciben que poseen otro cuerpo. Suelen presenciar su cuerpo inerte en la cama o quirófano. Escuchan y ven cómo se les declara fallecidos.

2. Se van elevando y atraviesan por un oscuro túnel. A veces es un movimiento por una escalera o un vacío oscuro, el cual se atraviesa con relativa rapidez y muchas veces con la sensación de estar flotando.
3. Aparece una figura hacia el final del túnel; es hermosa, blanca o transparente, tiene una cualidad intensamente amorosa. Algunas veces hay paisajes, voces o música.

4. El testigo se torna espectador, no siente dolor ni molestias, así que se siente distante de su cuerpo físico. Experimentan una sensación de paz interior.

5. Parece ser que los padres, y amigos difuntos son quienes vienen a su encuentro. Se encuentran con familiares o amigos anteriormente fallecidos, experimentando inmensa alegría. Todos hablan de las tareas que desarrollan en el mundo espiritual, de la necesidad de continuar estudiando, evolucionando, trabajando, y de que los lazos familiares no se rompen, más bien al contrario, se fortalecen

6. Puede ser una presencia o una voz que se identifica según las creencias religiosas de cada uno: Jesús, un ángel, Buda. En este momento se establece un diálogo sin palabras con este ser que parece conocer todo del moribundo. Ese ser divino les muestra los errores y aciertos de la existencia corporal.

7. Se presenta una revisión global pero integral de lo vivido. Asiste a la película de su existencia como espectador.

8. Finalmente, el sujeto, se ve delante de un obstáculo, un muro, una pared o una puerta, y toma conciencia brusca de que su hora todavía no ha llegado. Aunque suelen encontrarse con una paz y tranquilidad indescriptibles, comienzan a sentir que deben volver. Así también se lo indican sus acompañantes, recordándoles que todavía tienen asuntos pendientes por resolver en la vida y que deben regresar para cumplir con su tarea. La vuelta es normalmente desagradable. Los testigos pueden volver a la tierra por decisión propia o por ayuda de terceros y cuando regresan, muchos de ellos se sienten ligados a una misión urgente que deben realizar en la tierra. Otros experimentan efectos secundarios que cambian su perspectiva de la vida.

He querido comentar este tema porque siempre me ha fascinado lo que puede haber más allá.

La casualidad no existe y tantas personas, de diferentes épocas y lugares no pueden estar confundidos. No creo ni creeré nunca que esas sensaciones sean producto de un estado alterado de la conciencia o producto del cerebro en plena enfermedad o accidente.

http://video.google.com/videosearch?q=experiencias+cercanas+a+la+muerte&emb=0&aq=0&oq=experiencias#

domingo, 18 de enero de 2009

Información para todos

Si buscáis en este blog encontraréis videos de Waldo Vieira, precursor de la IAC, Academia internacional de la conciencia, dedicada desde hace años a la investigación de la experiencia fuera del cuerpo y de la evolución de nosotros como conciencias.


http://www.blogtertulias.blogspot.com/

¿Quién soy?


¿Quién soy?...La pregunta que más me he repetido durante toda mi vida.
Desde que tengo uso de razón y hasta creo que antes de tenerlo presuponía que cuando mi cuerpo físico dejase de funcionar y me abandonase YO volvería a encarnarme en otro cuerpo y en otra familia. Me imaginaba incluso viviendo con otra familia de la vecindad y encontrándome con mis hermanos de la otra vida, con mis padres incluso.
Tuve otras imágenes, otros cuerpos, llegué a donde estoy ahora con esta imagen y volveré mil veces quién sabe con qué cuerpo y género.
Esta ventana abierta será para expresarme como conciencia, para ubicarme de una vez por todas y gritar al mundo que cuando este presente se termine vendrán otros y que mientras vivamos el aquí y el ahora deberemos arprovechar cada instante, cada soplo de vida que nos han regalado buscando lo que somos, investigando en nuestras tripas y buceando cada pensamiento que tengamos, buenos y malos, para ver nuestro transfondo, nuestras puertas falsas, nuestros túneles infinitos.